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viernes, 21 de octubre de 2016

¿Has probado estas frutas?

Si eres mexicano, o has estudiado aquí, sabrás que México es un país megadiverso, es decir, tiene un alto índice de biodiversidad que se traduce en una inmensa variedad de flora, fauna y alimentos.
Son tan variados los frutos que nuestro país produce que es probable que no los conozcamos todos, por ello, a continuación te comparto dos que hasta ahora ni había escuchado:
HUAYA:
Fruta redondo y silvestre proveniente de un árbol. Se puede encontrar todo el año, principalmente de marzo a agosto, en los estados de Yucatán, Campeche y Quintana Roo, y aunque suele consumirse fresca, es también popular para la elaboración de aguardiente.
Tiene un sabor agridulce, así como una semilla en su interior que por ser extremadamente resbaladiza vuelve a la huaya peligrosa de consumir por niños pequeños.
Entre los mitos que rodean a esta fruta, se dice que sus propiedades, además de fungir como laxantes naturales pueden curar el cáncer.  


foto: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/e/e1/Huaya,_fruta_de_le_regi%C3%B3n_de_Yucat%C3%A1n.jpg

CAIMITO:
Este fruto, al igual que la huaya, está cubierto por una cáscara que no puede comerse. Su interior, de textura gelatinosa y dulce sabor le da el nombre por el que muchos le conocen: estrella, pues al partir la forma redonda que esta tiene, encontraremos un asterisco con pequeñas semillas negras que tampoco pueden ingerirse. Se dice que no suelen tener más de 10 semillas, y que los más deliciosos generalmente sólo tienen 3.  
Son frutos de fines de invierno e inicios de primavera que, a diferencia de muchos otros, no caen al madurar, sino que deben ser recogidos cortando su tallo al percibir su piel ligeramente arrugada, y su interior un poco blando, de lo contrario su interior será gomoso y no comestible.
foto: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/3/3c/Caimito_maduro_Cartagena,_Colombia.JPG

Espero que si al igual que yo, nunca habías escuchado de estos frutos te animes a probarlos apenas tengas la oportunidad… mientras tanto, te dejo una canción para que, al igual que cualquier fruta, tengas energía en tu día!



Por: Karla Arriaga

jueves, 20 de octubre de 2016

¿Conoces el Pan Pita?

El pan es uno de los alimentos básicos de la humanidad, por ello existen tantas variaciones como culturas en el mundo. Por ello, hoy te presentaré (si es que no habías oído de él) el Pan Pita, un tipo de pan blanco suave ideal para acompañar los alimentos.
Creado por dos de las culturas más antiguas, Egipto y Grecia, el pan Pita es una pieza redonda que puede ser tanto hueca como con migajón, acompañada en algunos países como Turquía por semillas de sésamo.
Sus ingredientes, similares a los de cualquier estilo de pan blanco (harina, agua y levadura), se distinguen por el uso de aceite de oliva, brindando no sólo un sabor distinto al de la mayoría de los panes consumidos en México, sino también un sabor característico de sus orígenes.
Mientras en Grecia se frecuenta como una especie de platillo que sostiene el resto de los alimentos como queso y espinacas, en África suele utilizarse como cubierto para llevar la comida a la boca, en Bosnia como un alimento especial relleno de huevo para las fiestas del Ramadán, en Turquía o Arabia para acompañar sus típicas y diariamente consumidas salsas, en Bulgaría con miel para ocasiones especiales como visitas o nochebuena, y en América para rellenarlo de cualquier combinación de ingredientes y convertirlo en una especie de emparedado, o lo que en México se conoce como “gorditas”.
Su uso en latinoamérica se incrementó con las grandes oleadas de migrantes que durante el siglo XX llegaron al continente, alcanzando tal grado de popularización que en países de sudamérica, grandes empresas como Grupo Bimbo lo vende cual pan de caja.

foto: https://www.lider.cl/dys/productImages/g/2955117ga.jpg


foto: https://upload.wikimedia.org/wikipedia/commons/2/23/Nablus_souq_pita_118_-_Aug_2011.jpg
foto: https://c1.staticflickr.com/9/8011/7446232486_bd91339f0d_b.jpg


Habiendo recordado la cultura mediterránea, te comparto la canción más griega que conozco, para que conozcas o recuerdes un poco de su mitología, esperando que pronto tengas oportunidad de probar este delicioso pan.




Por: Karla Arriaga

viernes, 7 de octubre de 2016

Pozole

De vez en cuando una receta... 

¿Qué es el Pozole?

Es un plato de México, una especie de caldo hecho a base de granos de maíz de un tipo conocido comúnmente como cacahuazintle, a la que se agrega, según la región, carne de pollo o de cerdo como ingrediente secundario.

Existe gran variedad de pozoles según la región, el pozole blanco de Guerrero y el rojo de Sinaloa, Nayarit, Guanajuato y Jalisco. A este platillo se le puede acompañar con tostadas de crema, pata y otras especialidades de la cocina mexicana.

Hay una gran variedad de tipos de pozole, los cuales se pueden agrupar en dos tipos:
  • Los blancos: Se distinguen por que su base es la sopa de maíz y carne, la cual se sirve en un plato grande y hondo, base a la cual el comensal puede agregar una gran variedad de condimentos, como salsas rojas con base en jitomate –tomate rojo, salsas verdes con base en el tomate verde.
  • Los condimentados: Se caracterizan por ser sazonados durante la cocción, por lo que el plato se presenta con un color característico, rojo o verde, dependiendo de los ingredientes que se utilicen para sazonarlos.

Pero mejor de menos de palabras y te dejo una riza receta para que prepares tu pozole a tu gusto. 

Ingredientes


  • 1 kilo de carne de cerdo (espinazo, cabeza, lomo, o una combinación de éstos)
  • 1 cebolla grande, cortada en dos
  • 3 chiles secos (ancho o guajillo)
  • 2 dientes de ajo
  • ½ cucharadita de comino en polvo
  • 800 g. de maíz preparado para pozole
  • 1 cucharada sopera de sal (o al gusto)
  • 8 rábanos
  • ½ kilo de col blanca
  • 10 limones
  • ¼ de taza de oregano deshidratado
  • Salsa de chile de árbol en aceite o unas cucharadas de chile triturado o en polvo (opcional)

Preparación

1. Corta tanto la carne como una mitad de la cebolla en trozos medianos. Colócalas en una olla y agrega unos tres litros de agua. Cuécelo sobre fuego mediano durante aproximadamente una hora o hasta que la carne esté muy suave. (Retira y descarta la espuma que se forma en la superficie del agua después del primer hervor.)

2. Ya cocida la carne, sácala del agua y permite que se enfríe suficientemente para que se pueda tomar con la mano sin quemarse. Desmenúzala con las manos o córtala con un cuchillo para formar trozos del tamaño que deseas. (A mí me gusta que sean de un tamaño fácilmente manejable con la cuchara con que se va a comer el pozole, pero hay muchos que prefieren trozos más grandes.)

3. A los chiles secos córtales los tallos y quítales las semillas. Ponlos en un plato hondo y cúbrelos con agua muy caliente. Deja que se remojan durante unos 15 minutos, hasta que se hayan rehidratado.

4. Coloca los chiles (con su agua), los ajos y el comino en el vaso de una licuadora y licúa bien. Vierte esta mezcla al caldo en la olla. Caliéntalo sobre fuego mediano.

5. Saca el maíz de su bolsa o frasco y ponlo en una coladera bajo el chorro de agua; enjuagarlo bien le quitará mucho del sabor del empaque.

6. Agrega el maíz al caldo. Añade la sal y permite que hierva suavemente durante una media hora o más para que se combinen muy bien los sabores.

7. Mientras hierve, prepara las verduras que servirán de guarnición al caldo: quítales a los rábanos tallo y cola y córtalos en rodajas delgadas. Corta o ralla la col en tiras finitas. Corta finito la otra mitad de la cebolla. Parte los limones en mitades. Todos estos elementos, más el oregano deshidratado y la salsa o el chile triturado (si lo vas a usar) las vas a poner en fuentes sobre la mesa para que cada comensal condimente al gusto su plato de pozole.


8. Antes de servir el pozole, prúebalo y agrega más sal si es necesario, pues por la gran cantidad de maíz este platillo require de bastante sal. Sírvelo bien caliente en platos muy hondos. Se puede acompañar con tostadas (tortillas crocantes), solas o untadas de crema y espolvoreadas con queso.  




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¿Por qué no escuchas algo tradicionalmente mexicano mientras lo preparas? ¡Mira esto!




Por: Alejandra Loza